Devocional Nº 204

Como Hijos

LUCAS 9

La transfiguración

28 Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. 29 Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente. 30 Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías; 31 quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en Jerusalén. 32 Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño; mas permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús, y a los dos varones que estaban con él. 33 Y sucedió que apartándose ellos de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que decía. 34 Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. 35 Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd. 36 Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo; y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto.

Jesús sana a un muchacho endemoniado

37 Al día siguiente, cuando descendieron del monte, una gran multitud les salió al encuentro. 38 Y he aquí, un hombre de la multitud clamó diciendo: Maestro, te ruego que veas a mi hijo, pues es el único que tengo; 39 y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces, y le sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole, a duras penas se aparta de él. 40 Y rogué a tus discípulos que le echasen fuera, y no pudieron. 41 Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros, y os he de soportar? Trae acá a tu hijo. 42 Y mientras se acercaba el muchacho, el demonio le derribó y le sacudió con violencia; pero Jesús reprendió al espíritu inmundo, y sanó al muchacho, y se lo devolvió a su padre. 43 Y todos se admiraban de la grandeza de Dios.

Jesús anuncia otra vez su muerte

Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía, dijo a sus discípulos: 44 Haced que os penetren bien en los oídos estas palabras; porque acontecerá que el Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres. 45 Mas ellos no entendían estas palabras, pues les estaban veladas para que no las entendiesen; y temían preguntarle sobre esas palabras.

Lucas narra el momento de la transfiguración (v.29) y la liberación del 0endemoniado (v.42). Jesús es reafirmado por el Padre como Hijo amado (v.35), igual que en Su bautismo; después, vemos con qué facilidad gestiona situaciones complicadas. Del ser fluye el hacer.

Jesús ya ha hablado a los discípulos quienes son en Dios, ahora… simplemente espera que actúen como tales (v.41). ¿Qué más necesitaba hacer Jesús para que esto se desarrollara con… naturalidad?… ¡Sí! ¡Correcto! Enviar al Espíritu Santo… para empoderarlos.

¿Has creído en Jesús? Por tanto, ¿Eres hijo de Dios? Cuando te encuentras con una situación de enfermedad, falta de liberación, tormenta… ¿Cómo actúas? ¿Eres de los que primero acudes a una pastilla o de los que obras conforme a un hijo de Dios, con poder? ¿Crees quién eres para hacer lo que debes hacer? Si no es así… ¿Qué más esperas que haga Jesús?

Gracias Señor por encarnarte, por dejar testimonio de Tus enseñanzas en la Biblia, por morir por mí, por resucitar, por comisionarnos, por enviar el Espíritu Santo a mi corazón, por hacerme hijo de Dios, por transformarme, y por empoderarme. ¿Qué más puedo pedir? No quiero ser parte de una generación incrédula, decido actuar conforme a la naturaleza que me has dado, y extender el reino sin demora ni excusa. Yo soy… tu hijo amado.